La Otra Opinión

In Opinión

Francisco Javier VÁZQUEZ BURGOS

AMLO, claroscuros

Los líderes populistas están obsesionados con el poder, más que con el dinero, pero no les basta tener el poder del Estado, también quieren controlar la voluntad del pueblo, por eso establecen vínculos tramposos con la sociedad y aprovechan su gran carisma para embaucar al pueblo y puedan montar su farsa de democracia y participación ciudadana, que les permita inducir a la sociedad a proclamarse por lo que desea el líder y no el pueblo.

Estos caciques son hombres-Estado, no le importa nada, y está visto que gobernar con una visión personal, despreciando la división de poderes no conduce a otro camino que no sea el deterioro de la democracia, la destrucción de las instituciones y el caudillismo anacrónico que destruye derechos y libertades. Hacia esa ruta peligrosa se encamina México y a pocos parece preocuparle el asunto, la mayoría sigue embelesado en las fantasías del discurso del mesías.

Pareciera que la incipiente democracia en México no tiene futuro; con la derecha en el poder nada cambió en México, y con el caudillismo la realidad mexicana parece arriesgar sus libertades y derechos a cambio de dadivas y tornarse peor que en los tiempos del tricolor, salvo por pinceladas de combate a la corrupción, pero pareciera que se acaricia la idea de una dictadura eterna, tan de moda en Latinoamérica.

El caudillismo está ganando terreno, las instituciones son de adorno, los Congresos sirven de aval al aspirante a cacique del siglo XXI, y no operan como contrapesos para el ejecutivo, lo que debería ser la principal función,   el mesías tiene el apoyo de un pueblo adormilado, sediento de venganza por años de saqueo, de tal suerte que  AMLO encabeza un gobierno legítimo, diferente a los que lo antecedieron, pero no  mejor que los anteriores, tan sólo son otras sus perversiones, sus desastres y sus desatinos.

Aun año de su triunfo inobjetable, el gobierno del nuevo cacique no tiene pies ni cabeza, no hay seriedad en el trabajo, todo son ocurrencias, programas sin planeación, sin metas definidas, es una administración populista que regala dinero sin control, pero lo cobra en obediencia. Nadie conoce el plan económico sobre el que se sustentará el crecimiento y desarrollo de la nación.

Es un gobierno inconstante, de titubeos,  que si bien da muestras  inobjetables de su deseo de extirpar la corrupción, como lo demuestran  las investigaciones de Odebrecht y Lozoya, la revisión de las compras de medicamentos, las adquisiciones de las dos plantas de fertilizantes –Fertimex y Agronitrogenados -, ni que decir de su postura ante los contratos leoninos con las empresas que construyen los gasoductos,  nos confunde cuando vemos las licitaciones de obras y adquisiciones, -el 74  por ciento de sus compras fueron por asignación directa y el 46 por ciento de las obras carreteras, hospitales y escuelas también fueron por asignación directa-.

Hoy, al observar la actuación de Andrés Manuel que procede igual que  los  populistas del pasado,  mueven bases, generan odios, dividen a la sociedad, promueven el asistencialismo, buscan enemigos en el extranjero, prácticas que aniquilan la democracia, no podemos evitar evocar los tiempos del populismo de Echeverría, de López Portillo, de Salinas, y en consecuencia no podemos evitar temer que se obtendrán en esta administración los mismos resultados desastrosos de esos periodos populistas de infames recuerdos. Al tiempo.

 

You may also read!

Comunidades indígenas, una prioridad: CCB

Porque son prioridad en la política social del Estado, la Secretaría de Desarrollo Social y Humano (Sedesyh) incrementó este

Read More...

Liberan crías de tortuga

La titular de la Secretaría de Medio Ambiente, Biodiversidad y Cambio Climático (Semabicc), Ileana J. Herrera Pérez, participó junto

Read More...

INAUGURA DAMAS DE AYSA EXPO EN “LA ARROCERA”

La presidenta del Patronato del DIF Estatal, Victoria Damas de Aysa, en compañía del titular de la Secretaría de

Read More...

Mobile Sliding Menu