Leer Noticia
  • En apoyo de 500 pescadores del sector camaronero de altura del municipio de Campeche, el Gobierno del Estado entregó incentivos ...
Leer Noticia
  • Ayer, los diputados integrantes de la LXI Legislatura del Congreso del Estado aprobaron la solicitud del titular del Poder Ejecutivo estatal para ...
Leer Noticia
  • En la ceremonia oficial de inauguración de la escultura "Stella Maris", en Ciudad del Carmen, la cual es una obra de arte y que ...
Leer Noticia
  • CARMEN, Camp.- El mal estado de la carpa de disco móvil de la Cervecería Cuauhtémoc Moctezuma más conocida como la ...
Leer Noticia
  • CARMEN, Camp.- Grupos religioso, empresarios y ex funcionarios fines de otros partidos políticos contrarios al del actual presidente ...
  • Miércoles 23 de Mayo de 2012, 01:17 am.
  • Más GrandeMás Pequeño

Del incierto rumbo

Desafío

Rafael LORET DE MOLA

La pelota está extraviada. Cuando me enteré de la aprehensión del general Tomás Angeles Dauahare, recordé las dos largas conversaciones sostenidas con él, siempre cortés y elegante, para "Nuestro Inframundo" -Jus, 2011-. En una de ellas me contó, sin recovecos:

-Hubo una ocasión en la que un alto funcionario de la DEA me dijo, sin el menor rubor, que ellos administraban la entrada de drogas a los Estados Unidos. Así como suena.

Y fue más preciso al especificarme los argumentos del agente estadounidense:

-Si entran drogas de más (a los Estados Unidos) se extienden los adictos; y si entran menos, sobrevendrían graves problemas con los millones que lo requieren.

La fórmula es perversa en un entorno cargado de violencia y suciedad, de conciencia sobre todo, pero se basa en la realidad, en la observación directa, en los hechos sencillamente. Para mal, el general Angeles está acusado de tener nexos con el narcotráfico... cuando él, valerosamente, se atrevió a denuncia algunos de los orígenes del problema e incluso la colusión de parte del ejército mexicano -por fortuna se mantienen en sus puestos quienes combaten a la parte correosa-, con las mafias organizadas con dominio territorial sobre gran parte del país. ¿Cómo explicar en este contexto la prisión del general Angeles? Los lectores bien informados ya habrán encontrado el hilo conductor.

Le pregunté también al general citado si consideraba él la posibilidad de que estuviera en riesgo la soberanía nacional. Y su respuesta me conmovió:

-Sí, claro. Por una parte, hay cada vez una mayor intervención de ellos (los marines, se entiende), y, por la otra, se da una especie de pulverización -o atomización- de los grupos de narcos más influyentes.

Como estar entre la espada y la pared, apunté en la obra mencionada.

-El problema -resumió el general- es que en el ejército el nacionalismo, que antes era sólido, se ha ido diluyendo. Entre las jerarquías, te repito, hay muchos jefes que ni siquiera estudiaron el civismo básico. Y no creo que haya sido obra de la casualidad.

Es éste el personaje que ha sido señalado, infamado, por supuestos nexos con los "cárteles" desde donde fluye la información, por cierto, que el gobierno requiere, en esta hora coyuntural, para cumplir advertencias y amenazas con el tufo del peor de los chantajes. Recuerdo, en línea paralela, lo que me declaró otro general, Jesús Gutiérrez Rebollo, el 22 de marzo de 2002, en la víspera del octavo aniversario del asesinato de Colosio y cuando también hablé con el señalado como autor material del magnicidio, Mario Aburto Martínez. El general Gutiérrez Rebollo confirmó, sin dudarlo, una versión que ya conocía pero requería del aval de una fuente de primer nivel:

-Enrique Cervantes Aguirre, quien fue general secretario durante el régimen de Ernesto Zedillo, arregló una reunión entre los "capos" Amado Carrillo Fuentes y los hermanos Arellano Félix a finales de 1996. El dinero, cincuenta millones de dólares, fue transportado en una unidad de la Policía Federal de Caminos comisionada... en la residencia oficial de Los Pinos.

El general Gutiérrez Rebollo sólo alcanzó a ser "zar antidrogas", elogiado por sus pares norteamericanos, unos cuantos meses, los mismos que le sirvieron para involucrar al secretario de la Defensa Nacional, Cervantes, en la trama a partir de lo que la Unidad de Inteligencia Financiera, con Ismael Gómez Gordillo en condición de titular, había descubierto sobre este personaje.

-Cuando yo estaba como comandante de la zona militar de Jalisco -abundó Gutiérrez Rebollo-, capturé a Carrillo Fuentes y lo envié a la ciudad de México para que le siguieran causa criminal. ¿Y sabe usted qué hicieron? ¡Lo dejaron ir, sin miramientos! ¿Cómo confiar entonces en una estructura tan podrida? Por eso me tienen aquí -en el penal de alta seguridad de Almoloya de Juárez-, y andan fuera los verdaderos culpables.

Y de allí no ha salido el general Gutiérrez Rebollo; y ahora, cuando se aproxima el finiquito sexenal de Felipe Calderón, ste procede exactamente igual que su admirado Ernesto Zedillo, su mejor consejero según dice, y quien se refugió en personajes de la talla de Cervantes Aguirre para sentirse seguro durante y después de su gestión presidencial. En la misma tónica, Calderón asume el compromiso de "limpiar" el terreno de aquellos personajes incómodos que pueden estropearle la tranquilidad que concede la impunidad acordada a priori. Es una línea idéntica que anula cualquier referente al cambio traicionado.

Qué falta por ver? ¿Acaso la repetición de una alternancia como la que fraguó Zedillo al precio de convertirse en un falso icono de la democracia por posibilitar -aseveran los tuertos- una transición tranquila y tersa del Ejecutivo federal? Estamos en el mismo punto que en 2000. Doce años perdidos, con un país ensangrentado y unas instituciones facciosas capaces de construir cualquier historia, por burda que ésta sea y sin suficiencia de pruebas, para desmantelar las versiones sobre el proceder amoral de los funcionarios civiles y castrenses a lo largo del sexenio calderonista con una policía, la Secretaría de Seguridad Pública en su conjunto, que actúa con mayor alevosía que la KGB o la GESTAPO. Fascismo puro.

Hace tiempo sabemos que México está atrapado por las mafias. Después de la captura del general Angeles Dauahare, es posible constatar los niveles de infiltración en los que están los cuadros militares y parte del mando. Bien sabemos -y lo hemos repetido hasta el cansancio- que mientras no haya un saneamiento a fondo, dentro de las filas castrenses, no podremos confiar en la limpieza de sus miras y aun cuando se den sacrificios dolorosos de por medio como la muerte de efectivos que cobran una miseria por jugarse la vida ante las sofisticadas armas de los narcos. Porque también en esto impera la corrupción institucionalizada. ¿O acaso, los amables lectores, no han encontrado en esta columna referentes continuos a Jaime Camil Garza, padre del actorcito, como el gran concesionario para la compra y venta de armamentos de alto calibre en Estados Unidos y México? ¿Ignoramos acaso que Camil fue el principal socio de Zedillo, como hemos denunciado? ¿Y quizá de Calderón y sus cuñados meneadores?

Tales son los hechos sucintos. Lo digo de una vez: el general Angeles, quien estaba en retiro, es una víctima, no un victimario. ¿Por qué será que a todos los que rompen el hielo, avergonzados, les cortan sus almas combatientes para ser reducidos a las cenizas de la ignominia? Yo no lo sé, pero lo intuyo como tantas otras cosas que se confirman a posteriori, cuando los sexenios pasan y las noticias surgen de la parafernalia oficial, negando el pasado. Antes, sólo hablamos un puñado de amarillistas listos a servir a extraños intereses. ¿Los de México?

DEBATE

El recién confinado general Tomás Angeles Dauahare me reveló hace poco más de un año:

-Cada vez son menos los que observamos la forma como se ha infiltrado al ejército. Imagínese usted cómo estarán las cosas que pudieron introducirse dos mil armas para los grupos mafiosos -el conocido operativo "Rápido y Furioso", implementado desde los Estados Unidos-, sin que ninguna aduana los detectara. ¿No es suficiente para explicar lo que pienso?

Y se quedó meditabundo unos segundos npara luego agregar una sentencia terrible:

-Fíjese: algunos oficiales que hace años estuvieron bajo mi mando me han confesado, abiertamente, que sienten mucha vergüenza porque los han asignado a la protección d algunos de esos mafiosos intocables.

No lo expresó así pero fue tanto como aseverar que la institución militar estaba perdida y había perdido credibilidad acaso en el momento más coyuntural de nuestra historia, cuando el régimen federal no cuenta con recursos, ni económicos ni humanos, para ganar la guerra contra el narcotráfico y el cuarto de mando del búnker de Seguridad Pública jamás ha sido utilizado salvo para mostrarlo a los grupos civiles fáciles de sorprender. Tal es la dolorosa realidad que tanto hemos denunciado sin la menor respuesta por parte de la oficialidad, empeñada en defender lo imposible: precisamente los acuerdos soterrados que, quiéranlo o no, saldrán a la luz pública más temprano que tarde apenas deje su oficina de Los Pinos quien la usurpa desde diciembre de 2006.

Cuando le expresé al general Angeles mi propósito de saber cuántos altos mandos militares ya estaban en contacto, muy directo, con las mafias organizadas; ni cuántos servían, de plano, a los intereses estadounidenses, el general retirado fue contundente:

-De eso no puedo decirle nada, por un principio de elemental lealtad. Ni una sola palabra.

Este es el militar que se regocijan en tener preso as altas autoridades del país.

LA ANECDOTA

Isabel Arvide, colega muy estimada, preparó un estupendo libro sobre la actuación de algunos generales. Le llamaría "La Corrupción de las Aguilas". No pudo ser, desde luego. Desde el momento y hora en que se puso a trabajar aumentaron las persecuciones y las amenazas incluso contra su hijo. Recuerdo entonces que el doctor Alejandro Gertz Manero, en funciones entonces de secretario de Seguridad Pública le dijo:

-Si quieres te pongo guardias; pero recuerda que nunca se perdona a quienes denuncian desde dentro... y tú has estado muy cerca de los mandos militares. Por eso no te perdonan.

No existe mucha diferencia con el proceder de las mafias.

E-Mail: loretdemola.rafael@yahoo.com.mx

NO DUDO QUE MAS DE UNO REACCIONEN MAL ANTE ESTA COLUMNA. PERO TENIA OBLIGACION DE ESCRIBIRLA CONSIDERANDO QUE EL GENERAL TOMAS ANGELES DAUAHARE FUE UNA DE LAS PRINCIPALES FUENTES INFORMATIVAS PARA "NUESTRO INFRAMUNDO". ¿QUIEN SIGUE AHORA?