Cuando las hormonas atacan

In Opinión

<p> Esta es una entrevista virtual al servidor que nunca concedía información en el largo tiempo que estuvo en la oficina más importante luego de la del cuarto piso.</p> <p> -No creo que me desgasten las críticas de los medios de comunicación, el más importante de ellos me respeta. Además, tengo tres grandes aliados: dos exgobernadores a los que serví y al poderoso hermano de uno de ellos.</p> <p> -¿Tres aliados, don Shanito?</p> <p> Sí. Esos y el grupo que tiene periódicos, televisora y radiodifusoras. Me basta con ello. Seguro de si, sin embargo escucha:</p> <p> -Es de preocupar -le digo- el desgaste innecesario que puede sufrir su imagen por el escándalo del Estado de Coahuila, donde el exgobernador Humberto Moreira Valdez, apoyado por su Tesorero y otros "cercanos colaboradores" dejaron deudas de más de 34 mil millones de pesos, en algunos casos con documentos apócrifos. La cloaca ya está abierta porque es el ataque toral del PAN para bajar de las encuestas al "gallo copetón" Enrique Peña Nieto.</p> <p> -No hay tal cosa en Campeche. Todos los días reviso los medios y vamos muy bien en todos los negocios que el "Grupo" tiene en varios lugares, no sólo en esta ciudad. Quienes nos atacan no han acertado.</p> <p> No hay margen para la réplica.</p> <p> -El apoyo de la ciudadanía es bueno, porque equiparan los 12 años sin deuda y las obras que se hicieron en ese lapso. Por si fuera poco les dejé en caja más de mil millones de pesos para que iniciara la actual administración y que fueron por cierto muy mal administrados.</p> <p> Lo observo cansado, ya sin las camisas de diseñador que lucía en el mezzanine del edificio de gobierno. Con menos cabello que nunca y con pocas ganas de raparse como hacen los hombres semicalvos; se alisa y termina por botarse otro mechón de pelos semicanosos.</p> <p> -Mi tesis, contador, es que usted no conquistó el verdadero poder; y es dable pese a los dos años ya transcurridos y a las siniestras aprobaciones de un Congreso local a modo, durante esos 12 años usted tuvo muchos enemigos por lo que no es difícil esperar próximos ataques, sobre todo ahora que se acercan las elecciones de medio tiempo.</p> <p> El poderoso exsecretario de finanzas campechano, nos mide, observa con fijeza y apenas asiente con la cabeza. No agrega una palabra más cuando le hago entrega de una copia de un pasquín titulado <strong>"Seven a la campechana"</strong>, donde el autor lo desmenuza y parangona con los siete pecados capitales.</p> <p> -Esa basura ya la conocía, me la hicieron por consigna pero lo demandé a él y a otros más los puse en su lugar.</p> <p> -¿Está usted seguro de que este trabajo editorial no es cierto, que es un infundio y una calumnia? Porque lo grave es que exista algo de verdad en él.</p> <p> De la calma, el contador pasa a una crisis de histeria, donde jura y perjura que ha de investigar de dónde provienen estos ataques, luego de que su labor ya terminó y actualmente no tiene ningún cargo público, ni cobra como asesor como algunos que conoce.</p> <p> -Es curioso contador que usted se inició con un gobierno espurio, que es sotto voce que le robó la elección a la hija del desaparecido "Negro" Sansores, y que todavía no se asentaba en el poder cuando su amigo el gobernador dio un golpe de timón y se quitó de encima a quien lo había ayudado a que se sentara en la silla del cuarto piso. No obstante, usó la forma más degradante de la traición al denunciar a través de un "gato negro" que existía una casa de escuchas y ahí reventó un problema muy serio, pero que incluso sin querer usted estuvo involucrado porque algunas facturas de aparatos electrónicos de importación israelita llevaban su firma cuando se autorizó el pago.</p> <p> -Eso nadie puede probarlo -contesta airado el que se sacó una lotería de 12 años en finanzas. Acto seguido da por terminada la plática.</p> <p> El pasquín de referencia que lo incomodó, pese a los más de cuatro años de transcurrido, describe los trastornos que le ocasiona el poder a un casi sexagenario miembro durante más de 12 años del gabinete que manejó en ese tiempo cerca de 200 mil millones de pesos. Persona que en el <em>affaire </em>orilló a crisis emocionales y psicológicas a su esposa y a su pareja sentimental, hasta poner a esta última al borde de la muerte.</p> <p> Se trata de un análisis sobre las acciones de un servidor público que, presa de la enfermedad llamada "poder", recorre los siete pecados capitales como son: avaricia, soberbia, lujuria (que por cierto ocupa el 40 por ciento del pasquín), pereza, gula, ira y envidia.</p> <p> Poder y lujuria juntas han acabado con las vidas de mucha gente, generan un efecto eufórico aparente a la vista, más soberbio, más ególatra, en fin, una falsa sensación de seguridad y una autoestima muy elevada, tanto que hizo perder el piso al contador y le faltó el respeto a las instituciones a las cuales hipócritamente manifestó considerar sagradas.</p> <p> Esa lujuria que lo hizo iniciar una relación con una joven aeromoza del avión oficial del gobierno del Estado y que estaba convencido que a él nadie tenía porque juzgarlo. Esta joven que rechazaba los escarceos de muchos funcionarios de primer nivel a los que aguantaba sus insolencias y comentarios sarcásticos, tuviera una relación con el hombre que en alguna ocasión le pidió burlonamente zapotes en pleno vuelo. Era sorprendente que anduviera con un superior, que estableciera un vínculo con el hombre fuerte de las finanzas, con su jefe, con su patrón. Poco a poco la chica fue más discreta, pese a los celos seniles de su pareja. Sin embargo todos las escenas anteriores fueron cerrando un vínculo con su amante y ambos sin darse cuenta cayeron en el riesgo y se perdieron. La lujuria, el sexo tiene la gran cualidad de hacer olvidar, de recrear, de distraer, de trasladar al país de las fantasías, de los placeres compartidos que borran por un instante los recuerdos de esposa, hijos, hermanos y amigos.</p> <p> Esa mujer veinte y tantos años menor, le proporcionó el verdadero poder que siempre había deseado. Pero todo terminó abruptamente, porque la esposa ofendida (cuando al fin abrió los ojos, porque vive en un mundo de amistades y en verdad se creía la jefa de muchas de ellas) empezó a presionar, a amenazar a la joven, olvidando su estatus social o tal vez por su falta de educación, profirió burdas ofensas alejadas de la prudencia con ánimo vulgar que resultaba casi increíble a alguien que se siente de sangre azul, incluso para con la familia del propio marido.</p> <p> Y viene la pésima decisión. Al contador que lo que menos le importaba era el dinero envía a esposa y a su <em>affaire</em>, separadas, por supuesto, a terapia psicológica. Pero las amenazas y las persecuciones contra la joven continuaron, como habremos de continuar nosotros en el siguiente relato de esta trama.</p> <p> Comentarios, quejas y sugerencias a: <strong>[email protected]</strong></p> <p> Nos vemos el próximo viernes.</p>

Leave a reply:

Your email address will not be published.

Mobile Sliding Menu