Cuestionamiento a la Policía Federal

In Opinión

<p>Posiblemente las conversaciones que el entonces candidato Felipe Calderón sostuvo con los ciudadanos durante su campaña fueron la razón por la que ya como Presidente electo decidió darle prioridad a la seguridad y no al empleo.</p><p>Desde entonces hemos insistido desde la sociedad civil en revisar el objetivo de esta lucha, para hacerlo desde la visión de seguridad humana. Hoy, a 355 días que termine el sexenio, tenemos un sinsentido mayúsculo en el objetivo de la seguridad, mismo que seguramente será replanteado en las campañas electorales como una prioridad.</p><p>Sin embargo, también debemos hacer un balance en términos institucionales. De los tres proyectos más importantes de reingeniería institucional que nos prometieron al iniciar el sexenio, evaluar qué se logró. El sistema de justicia penal acusatorio, la reforma constitucional más profunda desde que se elaboró la Constitución de 1917, impulsado institucionalmente desde el Congreso y desde la sociedad civil por la red de juicios orales, aún está en suspenso. Algunos estados lo implementan con éxito, pero el gobierno federal no ha iniciado su aplicación, siendo un proyecto fundamental para vivir en un país con justicia. El reto será lograrlo en el siguiente sexenio.</p><p>El segundo proyecto, justicia efectiva para todos, que significaba una cirugía profunda a la PGR, se quedó en eso, en proyecto. Al solicitar el documento, nos encontramos que es reservado hasta el 2021. Hoy seguimos con una PGR burocrática, que ha fracasado en la mayoría de los asuntos importantes, no tiene protocolos certeros y pese a que tienen pruebas no las pueden integrar jurídicamente para que tengan peso frente a un juez. El siguiente presidente decidirá si cierra la cortina y comienza de cero, lo que puede resultar saludable.</p><p>El tercer proyecto, consolidar la Secretaria de Seguridad Pública federal. Como reconocer es una forma de exigir, muchos reconocemos que avanzó mucho, pero no está garantizado que este proyecto sea estable y permanente. Hoy cuenta con un sistema de información comparable al de países avanzados, pero todavía no logra su objetivo: menos presencia y más inteligencia.</p><p>En estos 355 días, los ciudadanos esperamos que la SSP tenga el blindaje necesario para evitar que nuevas ocurrencias políticas la destrocen. También que apliquen controles internos suficientes para evitar excesos de algunos jefes y disminuyan las graves faltas que aunque sean cometidas por una minoría son notorias y duelen a la sociedad y pueden destrozar a la corporación.</p><p>En el primer punto toca a los ciudadanos participar, vigilarla y exigir que se consolide durante el siguiente sexenio. El segundo punto le toca al secretario García Luna, al comisionado Facundo Rosas y a los jefes de división. Al parecer el problema está en la falta de mandos medios confiables. Por ejemplo, quedan menos de la mitad de los 31 coordinadores estatales que fueron capacitados en el exterior, y quienes los substituyeron son los antiguos jefes de la Policía de Caminos. Lo cual no tendría nada de malo, sin embargo, stos no pasaron el control de confianza y siguen en puestos clave.</p><p>Al interior, la presión a la que se ven sometidos, sumada a la violencia con la que se enfrentan y sin un área sicológica que los apoye para el tratamiento de estrés postraumático, los policías trabajan en un entorno hostil. Inclusive en algunas áreas se enfrentan al maltrato por parte de sus superiores. Estos problemas internos se ven reflejados en su trabajo.</p><p>En algunas carreteras siguen robando mercancías. Te extorsionan en lugar de multarte por infringir una norma. O en las avenidas que patrullan te detienen a punta de metralleta y te interrogan como si fueras un sicario. Y por último se suben a tu auto y te roban lo que encuentran. En el otro extremo, los miles de policías que sí hacen su mejor esfuerzo no han logrado que la droga deje de llegar a las casas (éste era el objetivo).</p><p>El objetivo de la seguridad deberá modificarse en el siguiente sexenio para poner la seguridad humana en el centro. Lo urgente es consolidar la PF. Algunas preguntas al comisionado Facundo Rosas: ¿Es posible que los jefes de división salgan de sus oficinas a ver cómo están y qué hacen sus muchachos? ¿Es posible que apliquen los sistemas de control que tienen para evitar excesos de los superiores con sus subordinados? ¿Es posible que eviten la mayoría de los actos de corrupción que los ciudadanos conocemos se dan en el día a día? ¿Es posible que todos los ascensos se den por el trabajo y el perfil y no por las buenas "relaciones"? ¿Es posible que los jefes respondan por los buenos elementos cuando son indebidamente señalados y castigados? ¿Es posible que les permitan tener una vida digna con horarios aceptables?</p><p>El reto es enorme, pero estoy segura de que sí es posible. Se ha avanzado mucho, pero hay más por hacer en la PF, los ciudadanos tenemos la obligación de abrazar a nuestros policías y agradecerles que día a día expongan su vida por nosotros; sin embargo, Genaro García Luna y Facundo Rosas deben tener claro que en los 355 días restantes del sexenio poseen la obligación ética de poner orden y de blindar lo que sí se logró y que con nuestros impuestos pagamos. (<strong>El Universal</strong>).</p><p>[email protected]</p><p>@MaElenaMorera</p><p>* Presidenta de Causa en Común, AC.</p>

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