El PRI, bancada llamada a ser bisagra

In Opinión

HERNÁN ARANDA GONZÁLEZ

El presidente tiene sus razones, fundadas desde su punto de vista, para proteger la generación de electricidad. Está seguro que la reforma energética impulsada por Peña Nieto otorgó “manga ancha” a la iniciativa privada, nacional y extranjera, para sumarse al negocio de venderla a partir de producirla mediante fuentes que no contaminan.

Al respecto, en una gira por las montañas bajacalifornianas conocidas como “La Rumorosa”, el presidente marcó una pauta que pocos entendieron. Refiriéndose a las altas y blancas “veletas” generadoras de energía, impulsadas por el viento que regala la naturaleza, tan comunes en Estados Unidos y Europa, no las quiere y, “afean el paisaje”.

Con la nueva reforma que abrogaría la anterior, la idea es cancelar cualquier posibilidad de intervención de los particulares, otorgando a la Comisión Federal de Electricidad la potestad exclusiva de generar electricidad, y sin que pueda ser controlada por ningún tipo de organismo del estado o de la sociedad civil.

A semejanza de lo ocurrido con el aeropuerto, se corre el riesgo de cubrir enormes cantidades de dinero por concepto de indemnización, o enfrentar demandas de empresas que contrataron fuentes alternas de energía con el gobierno. No falta quien asegure que de otorgarse esta exclusiva, sobrevendría una cascada de incrementos de precios, la luz incluida.

Imaginemos un comercio que guarda los alimentos perecederos en grandes enfriadores. Sumemos iluminación, funcionamiento de cajas registradoras y equipos diversos. Si se le excluye del padrón de generadores de su propia energía, la diferencia que sería mayúscula se cargaría a la clientela disparando la inflación.

López Obrador tiene claro que tratándose de una reforma a la Carta Magna, su gobierno necesita agenciarse por lo menos un total de trescientos treinta y tres votos, y que ese cabalístico número de tres veces tres, no lo logra sumando los votos de su partido y los de sus incondicionales, el falso y acomodaticio Verde Ecologista y el Partido del Trabajo.

Ante la imposibilidad de lograr la mayoría absoluta necesaria para la reforma constitucional, frente al rechazo tajante del PAN y PRD, el pusieron la pelota en el campo del Partido Revolucionario Institucional, al que, bajita la mano, el presidente presiona con el argumento de encontrarse frente a una “oportunidad histórica”.

Por eso, López Obrador le planta cara a Moreno Cárdenas con las figuras míticas de los expresidentes Lázaro Cárdenas y Adolfo López Mateos. La idea es exaltar sentimientos patrióticos, y de paso, dividir a la oposición poniendo al PRI como un probable aliado. Necesita cincuenta y seis de los setenta y un votos priistas y va con todo para conseguirlos.

Claro está que don Lázaro y don Adolfo son parte de la retórica oficial. No hay que olvidar que en el treinta y ocho de la nacionalización del petróleo, y en el sesenta y tres de la industria eléctrica, en el tema de las energías limpias, eólicas o fotovoltaicas, ni en las películas de ciencia ficción se hubieran abordado semejantes fantasías.

Mientras llega el momento, seguidores fanáticos de la 4T y su gobierno, arremeten contra el PRI y contra Moreno presionándolos sin sentido. No toman en cuenta que la posición del partido y su dirigente es la más sensata de todas. Discutir la iniciativa con la participación de “conocedores e interesados”, sin presiones ni prisas, es una buena idea.

Nadie o muy pocos conocen el contenido completo del proyecto de ley que ha enviado el presidente a los legisladores. En ningún caso una iniciativa es aceptable “sin moverle una coma” como presumía antes de perder “su” mayoría absoluta. Pero tampoco, ninguna iniciativa es susceptible de arrojarse íntegramente al basurero.

De Panamá a Pandora

Más de tres mil mexicanos exportaron cientos de millones de dólares para invertirlos en las que se conoce como empresas offshore. Hoteles, edificios, negocios, hasta grandes depósitos bancarios en los llamados paraísos fiscales.

Organismos civiles como el Consorcio Internacional de Periodistas de Investigación, se han dado a la tarea de revisar millones de papeles y anotar nombres de quienes han encontrado lugares seguros para su dinero, bien o mal habido.

Primero el caso Panamá Papers, destapado en abril de dos mil dieciséis, exhibió toneladas de documentos sobre sociedades mercantiles anómalas en gran parte del planeta, que exponía los nombres de varios mexicanos a los que no se sabe si les han ajustado las cuentas.

Muy recientemente, en el nuevo Pandora Papers se registran más de tres mil nombres de artistas, empresarios, magnates de las comunicaciones, políticos retirados y en activo, gobernadores, ex gobernadores, funcionarios en ejercicio,  y hasta sus traviesos vástagos.

Del Panamá Papers poco o nada se sabe, sin embargo -y tal vez por eso-, este nuevo asunto ha estado sonando más y tal vez eso está presionando al gobierno en turno a investigar un poco para evitar una salpicadura general por acción, pero también por omisión.

Ciertamente que invertir en paraísos fiscales no constituye per sé un ilícito, aunque sí ubicarse en la figura de evasión de impuestos. Por lo que se refiere a funcionarios en ejercicio, se estaría frente al ocultamiento de bienes y en el extremo de otorgar datos falsos a una autoridad.

Esta ocasión, en virtud de que están mencionándose nombres de miembros del gabinete y/o gente que ocupó alguna vez un cargo, se espera una investigación detallada, y como consecuencia, información precisa. Si el lema de la 4T es “combate a la corrupción”, es justo aclarar que tan en serio va esa lucha.

… Y ALGO MÁS

 La justicia y el ejemplo empiezan en casa

Ni las hojas de los árboles se mueven sin la voluntad suprema. Era una frase que casi todos los días tenían en los labios nuestros abuelos devotos, para dar a entender que en esta vida y en la otra -si es que existe-, siempre habrá un poder superior, y al fin de cuentas, en política no podría ser diferente.

No es para menos. Nadie hubiera imaginado que a tres semanas del arranque del gobierno de la licenciada Layda Elena Sansores San Román, un aliado indiscutible y factor importante para el triunfo en Carmen, el recién estrenado presidente municipal, Gutiérrez Lazarus, esté enfrentando un conflicto legal que en ningún momento el gobierno priista se atrevió a iniciar.

Al momento y de un repaso rápido al asunto, la acusación podría tener dos lecturas:

La primera es que, una vez ventilado el proceso, Pablo sería absuelto de cualquier culpa y en consecuencia, demostraría que todo lo que le atribuyen se trató de una maniobra de sus “adversarios” para dañar su reputación, y para descarrilar su proyecto de repetir en la alcaldía con otro partido y bajo otras reglas. Así, navegaría limpio, libre y con la proa al viento.

La segunda, sería enviar un mensaje, y muy claro, a los que ahora son ex funcionarios. Hay por lo menos coordinación entre los tres poderes, y además,  citando de nuevo las sentencias de los antepasados: Te lo digo puerta, escúchalo ventana. Si así se hace con alguien tan cercano, no esperen algo diferente quienes faltaron a su deber.

 

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