En plan de comadres

In Opinión

<p>El PAN desperdicia sus oportunidades. De hecho, es el único partido que presente tres precandidatos y, en vez de construir con ellos sendos proyectos sin apartarse de su antigua filosofía conservadora, no ha podido mostrar seriedad ni en los planteos de sus aspirantes ni en la manera de reaccionar ante la crecida de sus adversarios: el "puntero" <strong>Enrique Peña Nieto </strong>y el sorprendente <strong>Andrés Manuel López Obrador</strong>, a quien tantos dieron por muerto cuando pareció diluirse en esos pueblos de Dios como "misionero" en busca de feligreses… y los obtuvo, sin duda. Hoy, las mediciones sobre los verdaderos alcances del candidato de la izquierda no alcanzar esos "últimos rincones" a donde llegó el perredista extendiendo su liderazgo entre los pobres cuyos sufragios cuentan tanto como el de <strong>Carlos Slim</strong>.</p><p>El caso es que los suspirantes panistas parecen estar más preocupados por el aval presidencial que en lograr consensos entre la militancia. Y ello significa, nada menos, la herencia del los viejos autoritarismos que los mismos aseguraron cambiar en la exultante jornada de julio de 2000, en medio de una apoteosis que incluyó a la eufórica izquierda internacional por la "caída del muro" priísta. Once años y cinco meses después, el PRI, pese a sus gravísimos tropiezos -el mal cálculo de los <strong>Moreira</strong>, entre ellos-, está tan vivo que mantiene la vanguardia en la carrera sucesoria mientras el oficialista PAN -cuando menos los papeles sí cambiaron-, sigue dividiéndose a punto tal que las descalificaciones entrecruzadas difícilmente podrán olvidarse cuando sea tarde para unir a los perdedores en torno de un proyecto común.</p><p>Los dislates entre <strong>Ernesto Cordero Arroyo </strong>y <strong>Josefina Vázquez Mota </strong>-coloco al varón en primer sitio por cuanto a que es mayor su insolencia-, y la aparente marginación de Santiago Creel cuya única apuesta parece ser que sus rivales directos se desgasten entre sí para parecer él un político ponderado y pragmático, colocan a Acción Nacional en una delicada posición que, sin embargo, no entraña novedad alguna: carece de liderazgos naturales por lo que está obligado a construirlos a costa de parrafadas violentas, casi incendiarias, sin importar los daños morales y políticos causados a sus correligionarios. Ya llegará la hora de lagar los platos rotos.</p><p>Fíjense: este columnista, en reiteradas ocasiones, enfatizó que en el caso de que la señora <strong>Vázquez Mota </strong>apareciera en las boletas electorales, ello no sólo sería justicia de género sino daría lugar a un adecentamiento de los debates, por caballerosidad pura, entre los aspirantes de distintas filiaciones partidistas. Quien la increpara, en tales condiciones, acabaría perdiendo ante la audiencia desde el momento mismo de su perorata infamante. Y ella, en cambio, tendría la oportunidad de ser severa sin llegar jamás a la ofensa torpe ni, mucho menos, a la agresión incendiaria.</p><p>Caramba, pues nos equivocamos. Resulta que en el seno del PAN, cuando aún nadie puede definir al candidato, entre otras cosas extraña la insistencia feroz de <strong>Cordero </strong>por alcanzar la nominación a pesar de su rezago en las encuestas generales, acaso esperando que los militantes y adherentes de la época Calderón sean suficientes para derrotar a los de mayor antigüedad y peso. Si tal es su salida, es evidente la importancia de los autoritarismos y de los estrategas de importación contratados por Los Pinos y puestos al servicio de la manipulación mediática, moral y política. Son los caballos de los nuevos conquistadores de allende el océano.</p><p>Esta es la razón por la cual el intercambio de epítetos entre la señora <strong>Vázquez Mota </strong>y el dudoso caballero <strong>Cordero Arroyo</strong> -en el papel de <em>Cordero Pascual </em>por cuanto representa su sacrificio en aras de salvar la imagen de su protector, el mandatario <strong>Calderón</strong>-, sube de tono al tiempo de que, tanto en el PRI como en el PRD, extirpan sus tumores y parecen estar dispuestos a usar sanguijuelas, a la antigüita, para hacer brotar la mala sangre de los enfermos cuerpos partidistas en donde todos los males se han reproducido y aumentado por la soberbia de sus dirigencias.</p><p>Cuando más hablan de mentiras entre ellos, aunque sea por nimiedades y acaso dentro del juego peligroso establecido por <strong>Calderón </strong>y sus operadores para sacar el temple de cada quien antes de resolver quién será el abanderado capaz de aceptar, como lo hizo <strong>Felipe </strong>en 2006, cualquier artimaña -sea o no legal, sea o no democrática- para alcanzar y rebasar a los aspirantes contrarios en la densa ruta, ya no tan larga, hacia la Presidencia. Recuérdese: en otros tiempos, a estas alturas los abanderados ya estaban en campaña con el priísta en condición de "futuro presidente" restándole posición y fuerza al mandatario en curso. Y ahora, el PAN sigue discutiendo y su militante "más distinguido", el titular del Ejecutivo federal, no cede en su protagonismo quizá deseando prolongar su presencia antes de que le llegue la hora del juicio histórico.</p><p>DEBATE</p><p>Creerá <strong>Felipe Calderón</strong>, en la última franja de su ensangrentado sexenio, que ejercer la Presidencia, como no lo ha hecho durante un lustro, significa colocarse por encima de la ley para imponer su propia voluntad omnímoda? Lo preguntamos porque, en los últimos días, sus intervenciones le han rebasado, como si volviera a desconocer sus límites constitucionales, con tal de pretender seguirle la corriente a diversos sectores de opinión pública. Los discursos se adaptan de acuerdo a los auditorios y ni quien diga nada. Todos temen a las desbordadas reacciones de la fiera herida.</p><p>Así sucedió cuando, cínicamente -esto después dotado de un verdadero escuadrón del Estado Mayor Presidencial para proteger y garantizar sólo la campaña de su hermana <strong>"Cocoíta"</strong>-, señaló que los comicios en Michoacán habían estado influidos por el narcotráfico con el propósito evidente, y el alma atormentada, de descalificar a los vencedores que pudieron imponerse incluso a los acuerdos soterrados de baja calaña. ¿No fue esto, al fin, lo que le costó su futuro político a <strong>Humberto Moreira</strong>, quien creyó, a pie juntillas, que el nepotismo fraternal jamás le alcanzaría? Fue tal lo que desató la ambición de los <strong>Calderón </strong>por contar con una parcela de poder tras el ciclo presidencial de <strong>Felipe </strong>en plena apoteosis de soberbias gregarias. Y observen ahora las consecuencias que este columnista anunció en su momento: Coahuila cuenta, desde el primero de diciembre, con un mandatario heredero y vulnerable, <strong>Rubén Moreira</strong>, y no, como muchos supusieron, una extensión de la fortaleza del fraterno. ¡Qué lejana parece aquella asunción de <strong>Humberto </strong>a la presidencia del PRI, apenas en marzo pasado, en donde <strong>Rubén </strong>se pavoneó como si fuera el poder detrás del trono!</p><p>Un error y todo lo demás es consecuencia, reza la máxima política que refleja a nuestro peculiar sistema político. Y así ha sido a pesar de la advertencia de los propios porristas. A <strong>Beatriz Paredes Rangel </strong>le escuché decir, en enero de 2010:</p><p>-Vamos tan adelante que sólo no debemos cometer errores para llegar… a la Presidencia.</p><p>Y fue entonces cuando empezaron a cometerlos, ruidosa, escandalosamente. Apúntenlo, amables lectores.</p><p>LA ANECDOTA</p><p>Cuando entrevisté a <strong>Vicente Fox</strong>, en abril de 2001, apenas cinco meses después de su asunción presidencial, el mandatario no pudo evadir una confidencia que, por sí misma, explica y dibuja su propio perfil político:</p><p>-Ellos (es decir los dirigentes del PAN), en plan de puros pen…, querían que yo no prometiera nada durante mi campaña. Les dije: ¿y si no prometo, cómo vamos a ganar?</p><p>Y entre esas patas se nos fue el cambio prometido y la posibilidad de que la alternancia modificara los viejos vicios del <em>establishment</em>. El PAN, sencillamente, se convirtió en sucedáneo del PRI y éste tomó el papel del panismo en donde perdió. Un truque bastante infortunado para la vida democrática.</p><p>APENAS ABRO UNA CUENTA ELECTRONICA, LA SECRETARÍA DE SEGURIDAD PUBLICA LA INTERVIENE. SIGO ESPERANDO LA RESPUESTA DE LA FISCALIA ESPECIALIZADA SOBRE DELITOS CONTRA LA LIBERTAD DE EXPRESION.</p>

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