La elección al amanecer la semana

In Opinión

Hernán ARANDA GONZÁLEZ

Fueron poco más de dos meses de campaña, sesenta y dos días con sus noches para que seamos exactos. Las actividades de los candidatos iniciaron el veintinueve de marzo y concluyeron el dos de junio con los obligados tres días de la llamada veda electoral.

Independientemente de los siete aspirantes a la gubernatura, entraron a la disputa veintiún diputaciones de mayoría relativa, catorce de representación proporcional, trece ayuntamientos, ciento treinta y dos juntas municipales, veintiocho sindicaturas y ciento dos regidurías.

Las campañas a la gubernatura estuvieron plagadas de acusaciones por parte de dos de los candidatos. Menudearon señalamientos de actos reñidos con la honestidad, salvo uno a quien solamente pudieron comprobarle su conocido parentesco con el líder nacional del PRI.

Por fin el momento de la elección, el domingo seis de este caluroso junio. Atípica si pensamos que nunca en la historia reciente había sucedido una especie de empate técnico entre los tres principales candidatos, lo que hará complicada la decisión que tendrá que ver con lo aportado en las campañas entre propuestas y denuestos.

La instalación de las casillas en muchos casos sufrió retrasos, por la gran cantidad de detalles que una acción de esta envergadura trae consigo, aunado a la ya clásica actitud de algunos funcionarios insaculados y capacitados que dejaron de presentarse y obligaron a echar mano de sus suplentes o de algunos electores que se encontraban en la fila.

No podían faltar los actos de violencia, nada casuales y de alguna manera ya anunciados. Pistoleros a sueldo dispararon sin tino a las filas de votantes con resultados de heridos de bala y gente asustada refugiándose detrás de vehículos estacionados. Lamentable desde cualquier punto de vista.

Vecinos de colonias rodearon los recintos de las casillas para evitar la salida de los integrantes, olvidando que, además de impedir el trabajo de los representantes de ellos mismos que hacían sus trabajos de recepción y conteo, incurrían en delitos como el de privación ilegal de la libertad, independientemente de los de carácter electoral.

La elección ha concluido y las autoridades se encuentran en este momento llevando a cabo el minucioso conteo de los votos por casilla, por distrito, por municipio y por el estado, actividad que habrá de llevarles hasta el próximo miércoles.

La labor del columnista es diferente a la del reportero, principalmente el de medios electrónicos. Éste informa lo que está incurriendo en el momento mismo en que ocurre. El último valora los hechos a la luz primero de lo que es testigo, y después, de acuerdo a lo que su análisis y su razón le indican.

Al terminar este trabajo y enviarlo a la redacción,  cuando apenas se lleva computada la mitad de las casillas, se habla de un triple empate, técnico le llaman, entre Sansores San Román, Castro Bello y Fernández Montúfar. Falta un tramo en el que las encuestas de salida, sus propuestas y algunos detalles, indican preferencia a favor del segundo.

La moneda está en el aire y la palabra la tienen los campechanos que sufragaron con entera libertad y absoluta garantía de que sus votos serán tomados en cuenta. Por amor a Campeche y por el futuro de nuestros hijos, mi deseo ferviente será hoy siempre que el pueblo haya sido de verdad “bueno y sabio” al momento de decidir.

… Y ALGO MÁS

La Cámara Federal de Diputados

Simultáneamente con las elecciones locales, damos un atisbo a los resultados parciales la mañana del lunes siete de junio, para saber qué tan importante y necesaria será la negociación de los antes mayoritarios legisladores morenistas para sacar sus acuerdos frente a una valiosa, fuerte y significativa correlación de fuerzas camarales.

Partimos de la base del porcentaje de diputados que obtenga la oposición en la composición de la nueva Cámara Baja, y su repercusión para la Cuarta Transformación y para el proyecto transexenal en ruta hacia el castro-chavismo de su mesiánico adalid mañanero.

Según los números y porcentajes manejados al momento de cerrar esta colaboración, no le están siendo para nada favorables y mucho menos agradables a la gente en el poder. Ya ha sido comentado en diferentes medios la preocupación que está invadiendo, no a Morena, sino al habitante del palacio imperial, el presidente López Obrador, convertido en hombre partido.

Pero también, hay que tener en cuenta el rumbo de la política exterior mexicana, y recordar que hace apenas unos meses, casi vivíamos postrados a los enormes pies del populista albino de raro peinado que cuando despertaba de malas nos llamaba mariguanos y violadores. Hoy, frente a un presidente inteligente y diplomático, nos asumimos machos y bravucones.

Por lo que se aprecia en este momento, la bancada de Morena ha perdido su aplastante mayoría y, si se quiere, reducida a bancada mayoritaria, no contará con los números suficientes para torcer el orden legal, modificar la Constitución, y prolongar al infinito el mandato de algún funcionario electo al que se le inflamen los infames dídimos.

Como está sucediendo en las elecciones locales, falta un tramo relativamente largo, según se vea, para saber si se refrenda la insensata y hueca mayoría carente de seso -aunque con mucho peso-, que se oponga con éxito a lo que los revolucionarios del siglo pasado postularon a través de su sagrado “Sufragio Efectivo, no reelección”.

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