Las manipulaciones

In Opinión

<p>Alega el <strong>"primer mandatario" </strong>-más bien primer mandante porque no se apega a la soberanía popular sino a las decisiones discrecionales del antiguo y resistente presidencialismo-, que la manipulación de divisas "está provocando enormes desequilibrios en el comercio y en las economías". Como si descubriera el hilo negro de una realidad denunciada, no sé cuantas veces, a través de esta columna con las descalificaciones al calce. Por ejemplo, recientemente, el doctor en Economía, <strong>Luis Téllez Kuenzler</strong>, presidente de la Bolsa Mexicana de Valores y exsecretario de Economía y de Comunicaciones alternando las administraciones del PRI y el PAN, me confió:</p><p>-Le aseguró que de México no ha salido un solo dólar para respaldar a los bancos europeos o estadounidenses dentro de la crisis recesiva mundial.</p><p>Tal, desde luego, acabó cayendo por su propio peso, apenas unos días después, con motivo de la reunión del llamado G-20 en Cannes, Francia, en donde también se desahució, de hecho, a Grecia ante la imposibilidad de que pueda detener sus quebrantos aplicando políticas acordes ala Unión Europea. El barco comienza a naufragar mientras el euro sufre diversos vaivenes y los líderes del viejo continente pierden la confianza y respeto de sus gobernados. Dentro de unos días, en España, con motivo de las elecciones generales, el PSOE y el presidente del gobierno, José <strong>Luis Rodríguez Zapatero</strong>, tendrán por su cuenta que pagar los platos rotos. Y apenas comienza la catástrofe.</p><p>La declaración de <strong>Calderón </strong>merece un repaso y un reposo. Lo primero para aplicar el antiguo apotegma jurídico de que "a confesión de parte, relevo de pruebas". Es evidente, entonces, que durante la crisis de 2008, el gobierno de México, con su mercado financiero rebosante de dólares en ese momento y con reservas suficientes para sustentar el pretendido blindaje público, optó por servirles la mesa a los grandes banqueros -sobre todo españoles y estadounidenses-, a cambio de cobrarles alargo plazo las respectivas facturas. Precisamente, en ese año, los principales banqueros del exterior reconocieron que los mayores dividendos obtenidos en el ciclo habían provenido de México. Los dólares eran divisas nuestras, contradiciendo la fácil retórica impregnada de suficiencia de <strong>Téllez Kuenzler</strong>, y fueron llevadas a otros mercados, principalmente el europeo, para manipular así -de acuerdo a las palabras de <strong>Calderón</strong>- la caída del euro y los quebrantos provenientes de Wall Street.</p><p>México, entonces, se convirtió, en su papel tercermundista aun cuando integre el célebre grupo de las veinte economías mayores del planeta, en gran proveedor de los ricos, especuladores per se y dispuestos a quebrar nuestra economía para asegurar que la suya no se desplomara. Imagínense lo que hubiera ocurrido en la España de <strong>Rodríguez Zapatero </strong>sin el nuevo oro de las Indias, ahora convertido en divisas estadounidenses, si con todo ello no pudo paliar la caída dramática del empleo y el finiquito de las políticas sociales, básicas en un gobierno supuestamente "socialista" aunque la globalización asfixie los radicalismos, que encendieron la hoguera de "Los Indignados" para asegurar un nuevo tránsito hacia la derecha franquista con todo y sus consecuencias.</p><p>Pero, al fin y al cabo, era una prioridad para México "salvar" a la economía española mientras nos saqueaban impunemente los ejecutivos con seseos en el tono? ¿Quién responde por ello? ¿<strong>Calderón </strong>o quien era su secretario de Hacienda, el hoy precandidato panista <strong>Ernesto Cordero Arroyo</strong>, cada vez más convencido en que alcanzará su meta siguiendo el patrón presidencialista a la medida del otrora priísmo hegemónico? Nada más, una vuelta a la tortilla.</p><p>La confesión de <strong>Calderón</strong>, como todas las del gobierno a través de los sexenios recientes, llega muy tarde pero no por ello deja de ser trascendente para armar el cuadro de nuestra propia crisis, la misma que deriva igualmente en violencia sorda al mantenerse una economía paralela, en manos de los narcotraficantes, con la cual pudieran igualmente extenderse las manipulaciones de divisas, a través de "lavanderías" de dinero tan exitosas como el Citigroup, comprador de Banamex acaso para no dejar que todo el espectro bancario tendiera puentes hacia la península ibérica. Otra vez, los conquistadores, los de ayer que desean vindicarse y los de hoy en plan de apretar tuercas incluso políticas, en franca pugna.</p><p>México ha vuelto a ser saqueado, en términos semejantes a los de 1982 cuando <strong>José López Portillo </strong>anunció que los "ricos" habían sacado sus haberes de los bancos mexicanos para llevarse a los de Estados Unidos, aproximadamente, cuarenta mil millones de dólares, equivalentes a la mitad de la deuda que entonces parecía impagable. Y dijo que les daría septiembre, el mes de la patria, de aquel año tenebroso, para que cumplieran con su país y regresaran las divisas en fuga. Jamás lo hicieron aun cuando el ex presidente más insultado de la historia alegó tenerla lista de los "saqueadores", aun cuando no la dio a conocer, según dijo a este columnista en su momento:</p><p>-Porque sé que la encabezan varios de quienes fueron miembros de mi gabinete.</p><p>Luego supe que uno de ellos fue <strong>Pedro Ojeda Paullada</strong>, quien fungió como secretario del Trabajo y Previsión Social hasta octubre de 1981 para ser reemplazado, nada menos, por <strong>Javier García Paniagua</strong>, con fama de ser un excelente policía como premio de consolación luego de determinarse la candidatura presidencial en pro de <strong>Miguel de la Madrid</strong>, quien jamás acordó con <strong>López Portillo </strong>el lance final de aquel forcejeo: la estatización de la banca y el control de divisas, medidas que, claro, llegaron demasiado tarde.</p><p>Ya en la Presidencia, <strong>De la Madrid </strong>ordenó revertir la estrategia, indemnizó a los banqueros con los más altos presupuestos de la historia -con los cuales algunos pudieron no sólo recuperarse sino volver a colocarse en el mercado cambiario de sobra-, y cerró la escotilla con un penetrante olor a complicidad. Una actitud bastante parecida a la que hoy exhibe <strong>Calderón </strong>so pretexto de mantener la continuidad política como garantía a favor de los grandes beneficiarios del establishment, en plena reconquista.</p><p>DEBATE</p><p>Calderón tiene similitudes con López Portillo en cuanto a su inclinación por el nepotismo, un mal que corroe a los panistas y, sin embargo, fue argumento de éstos para iniciar la erosión del priísmo autoritario hasta converger a nuevas ediciones del mismo, corregidas y aumentadas. Y se parece, sobre todo, a De la Madrid en cuanto a sus procedimientos para justificar los acuerdos soterrados con sus socios-cómplices. En este renglón sólo compiten Miguel y Felipe, igualmente blindados personalmente para afrontar el futuro. En el caso actual, Margarita Zavala Gómez del Campo, la primera consorte, es quien administra y mueve los hilos de las sociedades que le asegurarán a los Calderón el destino seguro que sólo puede ser garantía con los signos de la impunidad. Y eso, además de pugnar, faltaba más, por alguna posición en el Legislativo federal para resguardar la "obra" de su marido. Nos estamos argentinizando, dramáticamente. ¿Quién los aguanta?</p><p>Por ello, insisto, cobra relevancia el caso de Michoacán en donde <strong>"La Cocoíta"</strong>, hermana del mandatario federal y madre de un hijo de <strong>Rodolfo Elizondo</strong>, ex secretario de Turismo, sólo ganará si los electores se quedan en su casa y puede el PAN maniobrar, gracias a la parafernalia presidencial, con los mínimos de concurrencias a las urnas. Bien sabemos que en regiones, como las de Zitácuaro y Apatzingán, y sobre las carreteras recién inauguradas por la administración de <strong>Calderón</strong>, beneficiando, en primera instancia, a quienes comercian desde el Puerto Lázaro Cárdenas, uno de los enclaves para recibir la cocaína sudamericana, será poco menos que imposible, en los términos actuales, instalar casillas y a los respectivos funcionarios, de antemano atemorizados. A menos, claro, que debajo del agua se haya llegado a un acuerdo con las mafias dominantes. ¿No que jamás se sentarían a negociar con el crimen organizado?</p><p>No se olvide que tal, la negociación, era el propósito inicial de la administración calderonista y para ello encargó a dos figuras centrales: su "delfín", <strong>Juan Camilo Mouriño</strong>, y <strong>José Luis Santiago Vasconcelos</strong>. ¿Fue sólo una coincidencia que perecieran juntos tras la caída del célebre Lear Jet, supuestamente afectado por las turbulencias de la cauda de otras aeronaves, sobre Las Lomas, en la ciudad de México, precisamente el día de la jornada electoral en los Estados Unidos, el 4 de noviembre de 2008? Ya ni <strong>Luis Téllez Kuenzler</strong>, quien hizo las veces de ministerio público en su condición de secretario de Comunicaciones solicitando al señor <strong>Calderón &lt;/strong>que la PGR no interviniera en las pesquisas, se lo cree.</p><p>Con tales antecedentes no puede sorprendernos la superficial "tranquilidad" de las campañas en un territorio minado por el crimen organizado y en pleno ajuste de cuentas. Es como cuando, en el 2000, las Fuerzas Armadas se sumaron "lealmente" a la alternancia y dejaron pasar al PAN que sus integrantes consideraban como la reacción que revertiría la historia de México. Y se dio, a cambio de ello, la transición más tranquila de cuantas recordemos.</p><p>LA ANECDOTA</p><p>Tratando de ocultar el orgulloso acento mexicano, para no inhibir las respuestas, mi admirada <strong>Claudia Luna Palencia </strong>preguntó, a principios de 2009, a los ejecutivos de BBVA, en Málaga, España, durante un encuentro regional de altos financieros:</p><p>-¿Cuántos de los réditos del BBVA en 2008 se dieron gracias a sus inversiones en México -tras la adquisición de Bancomer-?</p><p>-¡Hombre! De no haber sido por México hubiésemos estado fatal. Considero que más de la mitad de las utilidades del banco se generaron allá.</p><p>Mientras, Calderón dormía la siesta habitual.</p><p>E-Mail: <strong>[email protected]</strong></p>

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