Palabras menores

In Opinión

<p> No sé cómo llegué a esta fecha. Es como, si de pronto, por la noche -la noche mágica de los mayas-, me hubieran caído los cincuenta años que ahora cumplo. Por desgracia para mí, no puedo aducir la falta de memoria de cuanto ha sucedido en el trayecto. Acaso con un poco de amnesia me habría librado de no pocos enemigos, no tan gratuitos, que me aborrecen porque no olvido; incluso quizá tendría junto a mí, hoy, a algunos amigos que fueron quedándose en el camino por mi necedad de no claudicar. Pero quienes están conmigo ahora, en las buenas y las malas, son los que valen. Sin duda. Y a ellos dedico mis afanes en esta mañana de nostalgias encendidas.</p> <p> A lo largo de casi seis décadas -siempre me adelanto un año para que el calendario no me sorprenda-, pude percatarme de que cuantas llamábamos "palabras mayores", pronunciadas con la solemnidad propia de la investidura presidencial, se han convertido en "menores" por la torpeza de quien las emite sin medir alcances y condiciones, sin pensar vamos, como si la "chispa" y los gracejos sólo fuesen pronunciamientos viscerales… hasta que se convierten en tonterías mayúsculas. Hace poco más de una semana, por decir algo, <strong>Felipe Calderón </strong>habló de su esposa y lo hizo en estos términos:</p> <p> -Ella viene, desde hace treinta años, el 12 de diciembre a la Villa de Guadalupe. No sé cómo lo hace para lidiar con la multitud. Bueno… cuando menos eso me dice ella…</p> <p> Una "bromita" bastante incómoda para la "primera dama" cuya verticalidad no está en duda aun cuando su consorte se esmera en ponerla en severo predicamento para lucirse ante las cámaras y parecer simpático. Cualquiera podría suponer un conflicto de fidelidades, definitivamente descartable por arte de ella. Y todo para llenar el espacio de su alocución a la vista, nada menos, del cardenal <strong>Norberto Rivera Carrera</strong>, y de su adversario, así se le supone, <strong>Marcelo Ebrard Casaubón</strong>, jefe de gobierno del Distrito Federal.</p> <p> Y en línea semejante, el titular del Ejecutivo federal, aunque fuera en septiembre, afirmó que los priístas estaban dispuestos a negociar con los "narcos" de retornar a Los Pinos, una afirmación tendenciosa -aun en caso de ser cierta- si no va acompañada de las pruebas documentales al respecto y mucho más si se trata del jefe del Estado quien parece olvidar cuanto representa cuando opta por ser sólo panista… sólo a conveniencia. No olvide el titular del Ejecutivo que, de acuerdo a la legislación mexicana por él juramentada en la hora de su asunción presidencial a trompicones, cualquier funcionario -no necesariamente el presidente de la República-, tiene la obligación impostergable de denunciar la comisión de un delito cuanto tenga cabal conocimiento del mismo. Si, para él, como declaró tan frívolamente, el PRI y los priístas son responsables debe extender, de inmediato, las acusaciones necesarias e iniciar las querellas… sin quedarse a la mitad como hicieron los <strong>Fox </strong>en la negra hora del desafuero de <strong>Andrés Manuel López Obrador</strong>, en abril de 2005, sin darle seguimiento judicial por temor a una revuelta civil.</p> <p> Pero hay varios asuntos que debemos ventilar necesariamente al respecto:</p> <p> 1.- No es válida la defensa de sus voceros, el muy mediocre Francisco Blake Mora, titular de Gobernación, y de la precandidata panista, Josefina Vázquez Mota, en el sentido de que fue el ex gobernador de Nuevo León quien lanzó, en primera instancia, el señalamiento hacia varios de los gobernadores de su partido con evidente afán revanchista. Y no lo es porque Rizo no era entonces funcionario y no tenía la obligación de denunciar el hecho, salvo en los medios; Calderón, en cambio, pende del deber que por investidura tiene en calidad de mandatario y no de mandante, una diferencia muy significativa desde la perspectiva de Los Pinos.</p> <p> <strong>2.- </strong>Tampoco tiene sentido alguno afirmar que se interpretó equivocadamente al corresponsal del <em>New York Times </em>quien fue, en realidad, a decir de <strong>Blake</strong>, quien formuló las preguntas con una clara carga inductiva por lo cual el ingenuo <strong>Calderón </strong>siguió con la línea sin haber sido &eacute;l quien pronunciara las "palabras menores". Esto es: dice el titular de Gobernación que quien señaló a los priístas fue el periodista y no el mandatario; y éste no negó la especie. Al proceder así avaló, en todo caso, lo dicho.</p> <p> 3.- Por último, no olvidemos el cambio de estrategia del señor Calderón quien, al arranque de su gestión y al observar lo que se le venía encima, comisionó a su "delfín", Juan Camilo Mouriño, para comenzar a dialogar con los violentos y reducir ese peligro. Tanto él como José Luís Santiago Vasconcelos, entonces comisionado, actuaron siguiendo este plan… y ambos, por cierto, murieron en el "accidente" del Learjet sobre la ciudad de México el 4 de noviembre de 2008. Las gestiones fracasaron y por ello salió el ejército a la calle. Entonces, en todo caso, los panistas en el gobierno deben ser señalados igualmente. ¿O acaso nos olvidamos que los Fox fincaron en las inmediaciones de un rancho de narcos y luego compraron las tierras en donde se asentaba el mayor laboratorio de cocaína en América Latina? Estos sí son hechos corroborados.</p> <p> DEBATE</p> <p> Cada vez los absurdos son mayores. Hay quienes suponen todavía que <strong>Marcelo Ebrard</strong>, con el apoyo de <strong>Calderón</strong>, se situará como el candidato de coalición del PAN y el PRD de cara al 2012. de darse tal absurdo, el mandatario contaría con tres fichas para competir contra el PRI, además de <strong>Ernesto Cordero</strong>… y ahora su Adelita, <strong>Josefina Vázquez Mota</strong>, sin dudala mejor cara de Acción Nacional. Sólo faltaría que se sugiriera a <strong>López Obrador</strong>, quien va muy delante de Marcelo, como el candidato capaz de aglutinarlos luego de haber desconocido la Presidencia de <strong>Felipe</strong>.</p> <p> Más allá de los pactos, preocupa la salud de algunos de los principales actores de la política. La enfermedad -un cáncer en la próstata, a temprana edad y descubierto a tiempo-, de <strong>Enrique Peña Nieto </strong>convierte a <strong>Manlio Fabio Beltrones </strong>en una especie de político carroñero, en espera del cadáver de su adversario. Como <strong>Nixon</strong>, por ejemplo. Y la evidente adicción de <strong>Calderón</strong>, hecha pública ante los ojos del mundo durante la inauguración de los Juegos Panamericanos en Guadalajara, aumenta las preocupaciones sobre posibles desplantes, en las malas horas, y decisiones tomadas sin conciencia en los umbrales del año más peligroso para México de cuantos hemos esperado. Porque, sin duda, 2012, será una etapa muy dura de sobrellevar considerando la inminencia de la crisis recesiva mundial, la segunda del sexenio, sin blindajes ya, el asecho de los Estados Unidos, la aparición del terrorismo con las confirmaciones que antes se negaron, las disputas entre el ejército y la marina, la crispación entre los sectarismos en campaña y la ausencia de un gobierno capaz de garantizar el ejercicio correcto de los órganos electorales. Estamos mucho peor que en 2006. ¿Y esto será culpa de los priístas?</p> <p> Finalmente, aun cuando el PRI no ha sido capaz de sacudirse de sus mafias antiguas, tiene el derecho, como partido político con registro, de presentarse a elecciones y pretender el triunfo. ¿O no es ésta una democracia sino una simulación escandalosa? Del "peligro" que se atribuyó a la izquierda desde el cubículo de los <strong>Fox </strong>a la "tragedia" que anuncian panistas y perredistas respecto al retorno del PRI no hay sino un cambio de interpretación. Estamos varados por las hipocresías.</p> <p> LA ANECDOTA</p> <p> Entre hermanos, hermanas y cuñados de distinta alcurnia ha transcurrida la tragedia sexenal de México. Se recuerda, por ejemplo, al general <strong>Maximino Avila Camacho</strong>, hermano del presidente, Don <strong>Manuel</strong>, quien llegó a convertirse en un elevado protagonista de la picaresca nacional. Una tarde, cuando lidiaba un toro el gran <strong>Lorenzo Garza </strong>y terminó pinchando en demasía, sin poder terminar con el burel, surgió desde las alturas de la Plaza México, un grito calificador:</p> <p> -¡Ay, Lorenzo! ¡Qué buena pareja harías con mi general Maximino! ¡Tú toreando y él matando…!</p> <p> Sobre los cuñados, específicamente los de <strong>Calderón</strong>, tendremos tiempo sobrado para hablar mientras prosigue el almacenamiento de negocios para blindar, sí, la economía… de los <strong>Calderón </strong>y de los <strong>Zavala Gómez del Campo</strong>. Al tiempo.</p> <p> E-Mail: <strong>[email protected]</strong></p>

You may also read!

Terrorismo fiscal, invasión de intimidad y persecución de contribuyentes, ofrece el SAT

Preocupación y crispación en dirigentes empresariales y políticos Para Diputados locales de Campeche el “terrorismo fiscal” que impulsará el

Read More...

Gobernador entrega Mérito Docente y Mérito Administrativo

A trabajadores del sector educativo En reconocimiento al desempeño y trayectoria de 17 maestros y ocho trabajadores de apoyo

Read More...

A través de SOLUCIONES, Sedesyh apoya a productores acuícolas de Escárcega: Christian Castro

En apoyo a las Juntas Municipales de Centenario y División del Norte, el Gobernador Carlos Miguel Aysa González, entregó

Read More...

Leave a reply:

Your email address will not be published.

Mobile Sliding Menu