¿Sabotaje de estado?

In Opinión

<p>Se está haciendo costumbre en México que los titulares de la Seguridad Pública Federal, PGR y de Gobernación terminen sus vidas en fatales accidentes aéreos. El 21 de septiembre de 2005 durante el sexenio de Fox, rumbo a Toluca, fue el de Seguridad Pública -Ramón Martín Huerta-, quien se desplomó en un helicóptero. Posteriormente hace poco más de tres años fue Juan Camilo Mouriño, titular de la Secretaría de Gobernación, y José Luis Santiago Vasconcelos, asesor presidencial en materia de seguridad pública, quienes fallecieron en otro accidente aéreo solo que esta vez en un avión Learjet. Ahora -ayer- le tocó turno a otro titular de la Secretaría de Gobernación, José Francisco Blake Mora, quien rumbo a Cuernavaca se desplomó en un helicóptero militar.</p><p>De la misma forma, como lo cuestionamos hace tres años cuando supimos del fallecimiento de Juan Camilo Mouriño, lo hacemos hoy, no es creíble de ninguna forma que ambos accidentes se hayan debido a fallas humanas, mecánicas o culpa del tiempo. Y no puede ser así por múltiples razones, entre ellas que estos funcionarios públicos -por su nivel y grado de responsabilidad- tienen protocolos de seguridad muy estrictos en torno al cargo que desempeñan, no sólo en lo que tiene que ver a su persona, sino también en todo aquello que les sirve de transporte, vías de traslado, alimentación y otras muchas cosas que les sirven para el desempeño de sus funciones.</p><p>Pero se torna una versión increíble porque su seguridad no es contratada de forma privada sino otorgada por el mismísimo Estado Mayor Presidencial, militares especialmente entrenados por personas altamente calificadas de países como Estados Unidos o los israelíes del MOSAD para el cuidado de altos funcionarios públicos, incluido el Presidente de la República. En estas acciones militares, errores como los que han difundido no caben. Los pilotos son probados infinidad de veces, son los más capaces, cómo creer que alguna adversidad relacionada con el clima es responsable de un accidente de esta magnitud?</p><p>Las aeronaves usadas -incluida la de ayer- son custodiadas por el ejército, los mecánicos son del ejército, son piloteadas por militares, su mantenimiento es estricto y otorgado en talleres militares, es decir, nadie más que militares tocan y se acercan a estas aeronaves, excepto cuando funcionarios civiles las usan. ¿Entonces cual debe ser la conclusión? ¿Acaso estamos hablando de sabotajes de estado?</p><p>Sin duda alguna podemos decir que todos estos supuestos accidentes tienen que ver con la absurda y mal planeada guerra que Felipe Calderón ha instaurado en el país, hoy le tocó a otro de sus funcionarios, pero también han sufrido las consecuencias miles -más de 50 mil para ser exactos- de mexicanos que han perdido hijos, padres y hermanos, durante más de cinco años de guerra y en donde el oficialismo ha sido verdugo de muchos mexicanos inocentes.</p><p>Bueno, en política toda decisión tiene una consecuencia visible, si ésta es mala, el país entero puede sufrir las consecuencias como es el caso hoy.</p><p>Lamentamos sin duda esta muerte, pero ha sido resultado de políticas erróneas como lo fue también la muerte del Presidente Municipal de La Piedad, Michoacán, muerte que quisieron capitalizar electoralmente los panistas de manera vergonzante. Nuestro país merece mejor destino.</p>

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