Turismo y el Secretario

In Opinión

Por: Carlos Núñez Pérez

Ya fue subsecretario de turismo. Gerentea (ba) un hotel. Encabezaba la Asociación de Hoteles y Moteles, un membrete que para obtenerlo y hacer grilla sectorial, denunció a su antecesor, Jorge Manos, de meter las manos para que no lo lograra. Es heredero de una familia hotelera, El Baluartes es antecesor del Hotel Cuauhtémoc que ahora son oficinas en la calle 10 con 57. Primo y sobrino de los propietarios del hotel Plaza. Hijo de uno de los personajes más cercanos y que puede hablarle al oído a la gobernadora Sansores. Vaya hasta Rodríguez Dives ya lo calibró. Mauricio Arceo Piña. Cuñado de la diputada y ex rectora. En fin, parte de la Casta Divina de la Mafia Aristocrática  y que trae enganchados a varios restauranteros de la 59 que “cintarearon” al ex gobernador Aysa González por el tema de la promoción y un presupuesto. Y ese mismo grupo fue el que oyó rana y saltó cuando Fonatur dijo que sacaba la “estación o terminal” del Tren Maya y se aventaron la puntada de vociferar que esa (la terminal) quedaría fuera del municipio, por lo que mandaron un mensaje de tener amplios conocimientos de geografía municipal. Luego fueron apaciguados por la propia gobernadora cuando ella misma indicó que no había marcha atrás.

Arceo Piña viene de un hotel y negocio propio que tuvo su esplendor desde Ortiz Ávila, hasta Abelardo Carrillo. Familiarmente en el tema hubo un impasse, hasta que un hermano de su papá, don Alberto, se hizo del ahora conocido Hotel Plaza, cuando Víctor Méndez no pudo concretar siendo alcalde, que el Fiesta Americana se construyera después de la primera piedra, para que el gobernador González Curi dispusiera otra cosa.

La Sectur, ha sido una dependencia que a partir del 97, se hizo atractiva. Ya pasaron por ahí, un contador,  arquitecto, juniors carmelitas, una (nada más) egresada de Turismo (de más de 35 generaciones), un correveydile y ahora un empresario hotelero por herencia. Con Rodríguez Dives, en el 97, quien tenía el control turístico del sistema era el Arquitecto José Elías Selem Ferrer del hotel ahora Gamma. Después hizo glamorosa la dependencia el hermano del ex gobernador quien como Dives recorrieron el mundo a costas del erario. De ahí, un junior de Carmen, que no tenía NPI del tema. Lo sucedió Vania Kelleher después de estar en Relaciones Públicas y antes de Mauricio, el tal  Manos, hechura y semejanza de Jorge Luis González Curi.

El esplendor de El Plaza, es proporcionalmente contrario al deterioro de El Baluartes. Solo que don Mauricio, es hijo de don Álvaro. Hago esta referencia por lo siguiente: ¿quién provocó que Manos metiera las manos contra Arceo Piña para que no fuera el dirigente de los Hoteleros (denuncia del propio Arceo Piña)? Ahí está el meollo de lo que viene para el tema turístico de este sexenio. Y vale la pena preguntar, en esta administración ¿van a privilegiar la contratación de los servicios de hospedaje y alimentos de El Baluartes por sobre El Plaza? Pregúntome esto, porque en El Baluartes se realizaban los eventos de Morena y su aliado el PT. Es decir, Leales.

Por otro lado, la funcionalidad de Sectur hasta el 2018, cuando se iban de viaje con todo pagado y en First Class, Hoteles de Gran Lujo, a las ferias de Londres, Berlín, Madrid, Tokio, etc., por todo el mundo, era ir a “vender” determinados hoteles, no Campeche. Que quede claro. Y la función del ministro de Turismo desde Dives, es estar sentado en una “mesita” de un Stand con algún letrero que diga Campeche en el Pabellón de México y esperar a ver quién se acerca a preguntar. Antes en una reunión con “mayoristas” pueden, tal vez, probablemente tener un encuentro con representantes de los que mueven a los viajeros en el mundo, pero sin más que “vender” el hotel del Patrón después de Selem Ferrer. No hay otro afán. No hay otro meneo. Por eso dejaron de llegar al Baluartes o al Ramada ahora Gamma, los autobuses con viajeros que nada más duermen en Campeche y siguen de Frente para Mérida. Pagan 40 dólares por dormir, 12 dólares por la cena y 8 dólares por el frugal desayuno y para esto hay quien ha mandado a bailarles la Guaranducha. Fuera de esos 60 dólares no “dejan” nada en Campeche más que al hotel privilegiado del sexenio. O de varios sexenios.

¿Recuerdan el Debliz? Bueno, pues esa gotera se les acabó cuando ante tanto succionar, mal servicio y deterioro de ese hotel, la empresa Chiapaneca Tucán decidió mejor parar en SihoPlaya (no sé si lo compraron) y sanseacabó. Imaginen los extranjeros que querían salir a “caminar” Campeche desde la avenida Las Palmas.

Bien, pues para eso ha servido Sectur. Cuando el Arqui, promovió una asociación de restauranteros para diluir Canirac. El hijo del tío Fito, la presidió, luego un privilegiado en el Orteguismo, Ganzo. Ahora otro grupo alentado o aliado con Mauricio Arceo, va de nuevo por la Canirac.

Volvemos a preguntar y ahora con las restricciones del gobierno federal para hacer “promoción” si es que lo hacen para reactivar el turismo, ¿a qué hotel va a vender el nuevo ministro de Turismo antes que al suyo? Aquí el dilema. Y las otras empresas que son coto de poder. La de “nosotros Los Gómez”, la del Arqui con los Lavalle, la de los Selem y obvio el hotel de los Arceo Azar, primos del titular de Sectur. Pero ¿y el resto del estado? Y lo que vaya generando en próximos 3 años el Tren Maya? ¿Y sus cuatachos de la 59 y el Malecas? No es tarea fácil el asunto del turismo que ya giró a un concepto más amplio que es la hospitalidad y Campeche NO ESTÁ PREPARADO.

Tremenda tarea la de Arceo Piña, que puede ser un buen operador de una dependencia desde donde se apuntale el desarrollo, porque con la hospitalidad todos los rubros colaterales son de vital importancia para la economía.

De entrada me gustaría saber si nada más van a “vender” los hoteles de las familias antes señaladas o vamos a ver un esplendor de la hospitalidad para dejar de ser el patito feo del sureste en el renglón y dejar de engancharse al Mundo Maya como “Cabuz” del Tren Maya o será el vínculo de Fonatur para el gran proyecto en San Lorenzo, más ambicioso que el Country Club de los Mouriño.

Hace rato hice referencia a las más de 35 generaciones de egresados de la licenciatura de Turismo. Ni los fuman. No hay un centro de capacitación por lo que la “industria” es empírica y al “ahí se va”, no hay un Inventario Turístico de la Entidad (el Arqui ofreció hacerlo y hasta la fecha, mejor se llevó a Chan Poot a Londres), no hay segmentos identificados para construir identidad, no sabemos de los planes para las 4 Estaciones del Tren Maya ni su oferta de experiencias y hospitalidad. No hay productos turísticos de calidad, más bien somos chambones.

¿Saben que existe el turismo religioso, rural, arqueológico, colonial, gastronómico, de caza y pesca, de playa, místico, etc? Hasta ahora no les interesó porque no deja millas ni les sirve el patrón hotelero en turno. Lo único que interesa es “vende mi hotel”, te dejo mi folletito, buen paseo y tantán para que me dejen diario 120 pasajeros en tres buses que paguen 60 dólares cada uno por jornal.

Pero hacer turismo es otra cosa. Como dijo Dives en Facebook, “que Mauricio se preparó siempre para ese cargo”. Espero que así sea. Le deseo suerte y a ver si ahora no le da su pellizco al “correveydile” que no quería que fuera el líder de los hoteleros y si resucita al Le Jardín.

Tremendo compromiso, pero ojalá no sea gatopardismo.

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