Un barrio con mucho corazón

In Opinión

Rodolfo BERNÉS GÓMEZ

Se habla que el corazón es lo que nos da vida como seres humanos y en el caso de nuestro barrio son las personas que conforman esas pulsaciones del órgano cardiaco para darle vida, las quintas rebosantes de árboles frutales son las arterias por donde corre el vital líquido que le da color y esplendor.

La canción creada por la maestra Choyita Quijano, “El pregonero”, hace referencia en una de sus estrofas a este barrio cuando se refiere a “Santa Ana con sus frutales…”

Cada uno de los barrios que conforman nuestra ciudad ha aportado su esencia para poder ostentarnos como campechanos: cordiales, dadivosos, afables, sencillos; una mezcla de adjetivos que nos reconocen con la bonhomía que acuña al término campechano.

Pero de todo hay en la Viña del Señor, en estas líneas haré referencia a una serie de personajes que fueron significativos en el crecimiento de nuestro barrio.

Recuerdo con claridad que, frente al parque, en la esquina que confluye con la avenida República se encontraba una carnicería, era alrededor de los años 50s y 60s del siglo pasado, negocio de don Cruz, cuyo nombre era “El tirahule”, el cual se perdió desde hace mucho en la memoria de muchos santaneros, los más la recordamos como la carnicería de “don Cruz”.

Rememoro que los viernes en nuestra casa se cocinaba el chocolomo, exprofeso íbamos con mi madre Mireya y mi hermano Raúl a comprar lo necesario para que cocinara esa noche, había una señora que le llamábamos doña Fina y vendía en una mesita dentro de la carnicería los insumos: cilantro, cebolla, rábanos, naranjas agrias, etc. Mi primo Pepín me comentó que a su mamá, mi tía María, don Cruz le decía Bernesita.

A mi hermano Raúl y a mí nos mandaba mi mamá a comprar bofe, esa parte de la res (pulmones) que le dábamos de comer después de cocinados a nuestros perros, teníamos un par Rex y Yoli.

Justo a un costado de la carnicería, estaba la peluquería de Genaro, había que ir temprano, pues mucho antes del mediodía ya estaba bien alcoholizado. Entrando a la peluquería en la pared derecha tenía un cuadro del torero Manolete.

Luego un establecimiento de María Angustia donde vendían antojitos, en ese tramo de calle había dos tortillerías, una del señor Barrera y la otra de don Polo Pech, se llamó por muchos años “La Lucha”.

Frente a la carnicería de don Cruz, mi tío Manuel Aragón tenía la tienda el Horizonte que se la había traspasado su suegro don Cecilio Campos.

You may also read!

4T afila dientes fiscales, reforma para recaudar 200 MMDP más

Pasada la elección, gobierno federal muestra cara fea contra clase media   Han pasado poco menos de dos semanas tras

Read More...

Atiende Gobernador temas de seguridad, salud y la situación climatológica

El Gobernador Carlos Miguel Aysa González encabezó la reunión de la Mesa para la Construcción de la Paz y

Read More...

No fue error ir en Alianza, PRD vigente

Luego de una cerrada jornada electoral e iniciar junto con el PRI y PAN los procesos correspondientes para impugnar

Read More...

Mobile Sliding Menu