Una gran señora

In Opinión

Rodolfo BERNÉS GÓMEZ

Cuando se escucha el nombre de Elvia María Pérez Escalante, a la mayor parte de la gente le viene a la mente, “Una gran señora”, por su dedicación al servicio de los demás, honrando con ello a sus padres y familiares.

A esta familia la conozco, como dirían en mi pueblo, desde hace un buen de años. Como casualidad del destino, la segunda de mis hijas Alejandra, a los 12 años, coincide en la escuela Miguel Hidalgo con un grupo de niñas: Tania González, Juliana Duran, Penélope Acosta, Jocelyn Selem, Ana Laura Vidal, Ivonne Santillán, Adriana Siqueiros, Valentina Guerrero, Karla Sosa, Lolbé Lara, y Janet Ríos, creándose una especie de cofradía, parecían “muéganos”, no se desprendían, luego transitan por la escuela Guadalupe Victoria, y posteriormente, al iniciar  su prepa, unas optan por la Godoy y otras más a la Universidad.

Ya era costumbre ver en casa a este grupo de niñas y luego muchachas, haciendo tareas,  estudiando, o haciendo alguna fiesta o pijamada, en fin, eran inseparables, como hasta hoy día.

Eso ocasiona que existiera cierto acercamiento entre los papás, principalmente entre las mamás: que pidiendo permiso para dejar a la hija a pasar la noche en su casa, o para ir a algún lado, se comunicaban y tomaban acuerdos, en fin, durante ese tiempo el acercamiento entre papás se fue haciendo más estrecho.

En alguna ocasión Elvia y Antonio, papás de Tania, organizaron una reunión en su casa con los padres de todas las demás jovencitas, resultando una reunión muy amena.

Por mi profesión que coincide con la de Antonio, se inició una amistad, no precisamente como la de nuestras hijas, pero sí de respeto y afecto, ya que ambos coincidimos en el colegio de profesionistas que nos agrupaba a todos los Licenciados en Administración.

Elvia María, tiene un imán que te atrapa, su afectuosa y sincera presencia, su charla siempre amena que parece no terminarse.

Mi cercamiento con ella se origina al invitarme a formar parte de su equipo de trabajo en el DIF estatal, recuerdo mucho que estando en una pizzería que era de mi propiedad a eso de las once y media de la mañana, recibo una llamada telefónica de uno de mis mejores amigos, Carlos, que me dice: vete al DIF, preséntate con la Licda. Piñera, a lo que le pregunté ¿por qué?, y solo me responde, por favor ve.

Apenas pude llegar a tiempo, me presenté con la Lic. Piñera y me dijo muy cortésmente que me esperara un momento, en un amplio sillón que se encontraba justo frente a su escritorio; un ir y venir de personas, las más desconocidas para mí, Elvia salió un momento, me saludó con el afecto de siempre y me pidió me esperara un instante.

Parecía un hormiguero, junto a la oficina de Raquel Piñera había una sala de juntas, minutos después, nos piden a que por favor ingresáramos a esta.

Me senté en una de las sillas que estaban pegadas a la pared, había otras justo frente a la mesa, yo siempre teniendo presente un texto de la Biblia que nos dice: “Cuando seas invitado por alguno a un banquete de bodas, no tomes el lugar de honor, no sea que él haya invitado a otro más distinguido que tú, y viniendo el que te invitó a ti y a él, te diga: “Dale el lugar a éste”; y entonces, avergonzado, tengas que irte al último lugar”.

Pasando de lo clerical, a lo mundano, resulta que se me acerca una persona y me dice; usted aquí Licenciado, una silla junto a la mesa, cosa que en verdad me sorprendió.

La prensa toda presente, e inicia el acto, la señora da las gracias a los medios y a los presentes y en su momento dice: les voy a presentar a las personas que me acompañarán en esta administración, empieza a nombrar a quienes fueran algunos de sus funcionarios y ¿qué creen?, dice mi nombre y el cargo que ocuparía.

Sorprendido, desde luego, preocupado también ante esta responsabilidad, pero muy contento; lo primero que hice fue agradecerle su confianza, me presenté a la oficina que me otorgaron, después de unos minutos hablé a la casa a dar a mi familia la  buena nueva.

No me equivoco al decir que se conformó un equipo de primera: Raquel Piñera, de todas las confianzas de la señora, por su lealtad, profesionalismo, amén de conocer a profundidad la asistencia social, literalmente vivía en su oficina; Álvaro Montero Segovia, un espectacular ser humano, Gonzalo Zavala Alardín, Raúl Sandoval, la maestra Dolly, entre otros.

Tuve la fortuna de conocer a muchas personas, y ser amigo de un par de ellas, una de ellas Álvaro, que partió a otro espacio y que coincidentemente la melodía “Coincidencias” que canta Guadalupe Pineda al igual que para mí era su preferida, (les invito a escucharla, y a reflexionar su letra), he sellado esa palabra en mi vida, tomándola como mi bandera.

Hablar de todo lo hecho por la señora Elvia María, a su paso por el DIF, nos ocuparía mucho espacio, solo haré referencia a algunos hechos de los que fui testigo.

Recordarán que en los años 1999 y 2000, habían unos pequeños que vagaban en los alrededores del parque de San Martín y que  vivían en el patio donde hoy se encuentra un hotel, en varias ocasiones se podía ver a esta señora sentada en la escarpa de este parque platicando con esos niños, a quienes después de un tiempo los pudo convencer a que ingresaran a un albergue que se encontraba en la avenida Colosio.

El área jurídica encabezada por el Lic. Raúl Sandoval, contaba con una brigada para atender a los niños de la calle, ya que muchos se encontraban en estado de vagancia y se hacían farmacodependientes, la primera labor era llevarlos a sus hogares, hablar con los padres y hacerles entender que sus hijos eran su responsabilidad, muchos de ellos enviaban a sus hijos a trabajar en la calle limpiando los parabrisas de los autos, y los obligaban a llevar el dinero obtenido a su casa, algunos de estos padres eran alcohólicos y adictos a la droga, en esa administración los padres de estos pequeños fueron sancionados y castigados por la ley.

Una persona fundamental en estas acciones fue el Psicólogo Gonzalo Zavala Alardín, quien dentro de un programa de reciente creación denominado AMA (Atención a menores y adolescentes), con la indicación de la Señora Elvia se creó el “Plan de Intervención Global”, esto con el fin de conjugar acciones relacionadas con el bienestar de las familias, estas quedan bajo la responsabilidad de Raúl Sandoval, al encontrar Gonzalo nuevas expectativas de trabajo en otro estado.

Dentro de este plan se tenía cobijado un proyecto denominado Vida Nueva, dedicado a la atención de menores farmacodependientes. En coordinación con la fiscalía del estado se instaló una Agencia del Ministerio Público especializada en delitos contra la Mujer, todo un éxito.

Recuerdo muy claro cuando Oscar, uno de sus ayudantes sube corriendo a mi oficina y me dice, la señora necesita una silla de ruedas; de metiche bajo a ver del porqué de la urgencia, y veo que en su camioneta se encontraba una persona que tal vez alguno de ustedes recuerde, que tenía problemas de movilidad, y que se impulsaba con un par de mini sillas para irse desplazando, pero dicho sea de paso su meta final “la cantina”.

Me acerco a la señora y le digo lo que sabía, y me dice “lo necesita y hay que apoyarlo”, parezco brujo, pocos días de nuevo lo veo en la calle con su instrumento de siempre, ¿y la silla de ruedas?, “bien gracias”, seguro le sirvió para unas pachitas más de alcohol.

Bajo la responsabilidad del Dr. Selem, se cobijó unos estudios muy interesantes que si mal no recuerdo era “talla y peso”, esto en relación al crecimiento de los pequeños de las escuelas donde se enviaban los desayunos escolares, obteniéndose resultados muy importantes, y con ello reconocimientos.

Para esa época se crea el concepto itinerante de: Papalote, Museo del Niño, se entera de esto la señora, e inicia los trámites para que estos se instalaran una temporada en la ciudad para deleite y disfrute de los pequeños, recuerdo que para la firma del convenio llegó a las instalaciones del DIF la señora Marinela Servige de Lerdo de Tejada, presidenta de ese organismo, todo un éxito.

La señora Araceli Castillo comenta a Elvia de unos apoyos que otorgaba el gobierno de Japón para las entidades federativas del Golfo de México; se realiza un proyecto y se obtienen recursos para la construcción de la Escuela de Artesanos, X-mahana, A.C., en la ciudad de Champotón,

Un banco aportó recursos para la instalación de una fábrica de jabones que solo funcionó por poco tiempo; se creó una fábrica de palanquetas de amaranto para dar trabajo a madres solteras, la institución les compraba toda la producción, ya que este producto se encontraba incluido en la dieta de los niños.

Se dio un curso a taxistas para el trato a personas minusválidas, uno de esos ejercicios fue el vendar los ojos a los participantes y caminar por una de las calles del centro, desde luego acompañados estos trabajadores del volante por trabajadores del DIF para que no sufrieran un accidente.

Un interés especial tuvo para con los ancianos, se reacondicionó el albergue y eran frecuentes sus visitas a este hogar. Su apoyo permanente a los discapacitados, bueno, muchos fueron sus logros.

Se ocuparían muchos más de estos espacios para reconocer el trabajo de Elvia María Pérez Escalante, quien con su labor social hizo suyo el slogan “Un DIF con rostro Humano”.

You may also read!

Infraestructura turística del tamaño de la grandeza de Calakmul: Christian

CALAKMUL, CAM.- “Este municipio verá recompensada su aportación a Campeche con un nuevo proyecto de gobierno que concretará una

Read More...

Contabiliza y exhibe televisora local, las maniobras de facturas sospechosas de Eliseo

El pasado 7 de mayo durante el debate entre candidatos a gobernador Eliseo Fernández Montúfar, candidato de Movimiento Ciudadano

Read More...

…Biby “torea” debate y cede estafeta a Inurreta

Debate radial con todos los candidatos a la alcaldía menos una… Candidatos a la alcaldía de Campeche se reunieron

Read More...

Mobile Sliding Menu